|
Aleaxis es un simpático e inconsciente diablillo que no para de dar pasos, a tontas y a locas de forma aleatoria, en cualquier dirección del plano. Su trayectoria es discontinua, puede ser representada por una lÃnea quebrada que acabarÃa recubriendo todo el plano. En su torpeza, para recorrer una distancia efectiva de “nâ€? pasos debe dar como media n x n , es decir n2 pasos: su trayectoria, en realidad, representa un fractal, una estructura quebrada y discontinua de dimensión 2, la dimensión fractal que caracteriza al azar puro.
De forma similar, las fluctuaciones de energÃa del vacÃo (principio de incertidumbre) representan a otro diablo, esta vez real y poderoso, que hace mucho más interesante nuestro universo. Sin él el vacÃo estarÃa vacÃo, además de parecerlo, serÃa plano y estarÃa absolutamente quieto. Este diablo, un tanto escurridizo y nada torpe, arruga el espacio-tiempo y lo convierte en un fractal similar a la trayectoria de Aleaxis. Esta vez, para que nosotros observemos “n pasosâ€? de fluctuación efectiva de energÃa, el diablo “da“ n x n x n pasos, es decir n3.
Observando, solamente, los pasos efectivos de Aleaxis y sabiendo que su trayectoria es un fractal podemos inferir que existe un “efecto de ocultación de pasosâ€?. De la misma forma, al observar las fluctuaciones efectivas de energÃa del vacÃo (son las únicas que podemos observar) deducimos que hay un poderoso “efecto de ocultación de energÃa “ ( o masa, por el principio de equivalencia entre masa y energÃa).
El poderoso diablo de las fluctuaciones, además de arrugar el espacio-tiempo, enrolla parte de sus dimensiones para acentuar el “efecto de ocultaciónâ€?. Si sólo se limitara a arrugarlo las fluctuaciones de la energÃa interferirÃan lo suficiente para no dejarnos ver el vacÃo como tal ( al no depender del inverso de la distancia sino de su raiz cúbica). En la realidad dependen del inverso de la distancia: a grandes distancias su valor es despreciable, a pequeñas distancias es impresionantemente grande, contribuyendo a la impresión de un paradójico vacÃo “superdensoâ€?. El diablo actúa como un verdadero mago: esconde ingentes cantidades de masa, detrás de sus arrugas enrolladas, hasta que hace “aparecerâ€? el vacÃo. Sólo al acercarnos, “en las pequeñas distancias “, advertimos su truco.
Para comentarios dirigirse a : Salvador Ruiz Fargueta, sruizfargueta@terra.es
Administrador Web RSEF
|